La pequeña librería de Stefan Zweig – Francisco Uría

Título: La pequeña librería de Stefan Zweig – Francisco Uría – Editorial Berenice
Título: La pequeña librería de Stefan Zweig Francisco Uría – Editorial Berenice

El 10 de agosto de 1936, más o menos a las doce, un hombre pasó frente a una librería de Vigo y entró. No se le ocurrió preguntar si el negocio estaba abierto pues todo indicaba que así era. Saludó y comenzó a recorrer las estanterías. El librero, concentrado en el inventario, no tenía previsto la llegada de nadie, era verano y la gente sabía que el local estaba cerrado, pero ¿cómo no atenderlo?, podría ser una urgencia, también existen este tipo de casos entre los clientes de las librerías. Así que dejó atrás la tarea del momento y le ofreció su ayuda al señor alto, elegante, de sombrero oscuro y bigote que lo saludó. Después de un rato de conversación Ramón supo que el hombre que estaba en su negocio respondía al nombre de Stefan Zweig.

En La pequeña librería de Stefan Zweig el narrador cuenta la historia que una vez escuchó en voz de su abuelo Ramón, librero durante toda la vida. Sentados en la cocina de la casa, el abuelo, ahora viudo y de visita donde su hijo, ve sobre la nevera un ejemplar grueso que resulta ser El mundo de ayer de Stefan Zweig. A partir de allí comienza a recordar el pasado y decide relatar a su familia la tarde en la que el gran escritor austriaco estuvo en su librería. Era el momento de contar en detalle el día más memorable que vivió en su trabajo y había mantenido en secreto. Además, quería enseñar a sus nietos que “los libros y la libertad van unidos y no pueden darse el uno sin el otro”.

En 1936, la Guerra Civil azotaba a España, y acomodarse a las reglas, por lo menos de forma aparente, era necesario para que una librería pudiera existir. Estaban prohibidos ciertos libros y autores. Se vendían solo los ejemplares aprobados. Así que quien entraba a la pequeña librería de Vigo veía en las estanterías a autores que habían pasado la censura, y por supuesto, los ejemplares de Stefan Zweig no estaban entre los aceptados.…sigue leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas S, Barcelona, 14 de marzo de 2022

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