Una soledad demasiado ruidosa – Bohumil Hrabal

Una soledad demasiado ruidosa

Una soledad demasiado ruidosa – Autor: Bohumil Hrabal – Galaxia Gutenberg

Hant’a lleva 35 años en un sótano prensando, aproximadamente, unas dos toneladas de papel por mes, le hacen falta cinco años para jubilarse y planea hacerlo junto a su máquina; está ahorrando para comprarla y así ponerla en el jardín de su casa y hacer sus propias obras de arte. Se define como “un tierno carnicero, alguien culto, a pesar de sí mismo”. Toma varias cervezas durante el día y sonríe porque puede llevarse a su casa una maleta llena de libros que le explicarán algo que desconoce de su propia vida. Hant’a es el protagonista inolvidable de Una soledad demasiado ruidosa (1977), del checo Bohumil Hrabal.

Hrabal (Brno, 1914-Praga, 1997) fue triturador de papel, obrero de fundición, empleado de ferrocarriles, corredor de seguros, oficial de notaría y escritor desde los 49 años. También estudió derecho. En 1970 sus libros fueron prohibidos por el régimen socialista que tenía sometido a su país y comenzó a publicar en forma clandestina. No le gustaban los halagos, prefería la soledad, tampoco daba entrevistas, pero visitaba con regularidad una cervecería de Praga llamada El Tigre Dorado. Es conocido principalmente por “Trenes rigurosamente vigilados” (1964), que cuenta la historia de un aprendiz ferroviario en busca de su identidad y enamorado de una telegrafista, durante la Segunda Guerra Mundial. El libro fue adaptado al cine por el director Jirí Menzel (con guion de Hrabal) y obtuvo el Premio Óscar a mejor película extranjera, en 1967. Este largometraje se puede ver completo en YouTube. Sus libros tienen una velocidad, una fuerza y una voz que se leen de una sentada. El autor pasa con sutileza de lo absurdo a la normalidad y de la ternura a la crudeza, en historias cotidianas con las que un lector se puede sentir identificado…sigue leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 1 de noviembre de 2018

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Ningún tiempo es pasado – Juan Esteban Constaín

Título: Ningún tiempo es pasado - Autor: Juan Esteban Constaín – Literatura Random House

Título: Ningún tiempo es pasado – Autor: Juan Esteban Constaín – Literatura Random House

Hay gente a la que le gusta tener ciertas rutinas. Por ejemplo, leer cada mañana antes de que la vida comience, porque es así como siente que su vida realmente comienza. O quizás algo más ocasional: leer por lo menos a algunos columnistas equis días de la semana, hacerlo sin falta el día en que publican, en silencio y con el café recién servido. Es así como inician los miércoles, jueves, viernes, sábados y domingos.

Cada jueves muy temprano busco a Juan Esteban Constaín (Popayán, 1979). Hace poco escribió del perdón que Roma le pidió al poeta Ovidio, de la construcción y la legitimidad del Estado colombiano o de lo bueno que sería poder leer a los escritores en su idioma; no importa. Su voz, más bien sus palabras, hacen que uno se sienta cómodo sea cual sea el tema que elija. Todo fluye con claridad, no hay esquinas confusas en sus textos, ni una exposición odiosa de sus conocimientos y sabiduría. Al contrario. Al final uno se siente como en paz con el mundo, como que lo entiende un poco más.

Por eso la noticia de la publicación de Ningún tiempo es pasado (Literatura Random House, 2018) no podría ser mejor. Leerlo ha sido, y será cada vez que se quiera repasar, una delicia. Textos sobre temas tan diversos como las guerras mundiales, la vida de Napoleón, el asesinato de Uribe Uribe, las reuniones en el Café Windsor en Bogotá, las críticas de Hernando Téllez, Humboldt en Colombia, la locura de Syd Barrett o un concierto de los Rolling Stones. “Este no es un libro de historia, son historias, más bien; crónicas y perfiles que buscan desentrañar del pasado la novela que hay en él, la novela y el canto y el cuento”, escribe el autor en el prólogo…sigue leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 1 de noviembre de 2018

 

Barcelona inconclusa – Laureano Debat

Barcelona inconclusa

Título: Barcelona inconclusa – Autor: Laureano Debat – Candaya

Si alguien lleva años viviendo en Barcelona puede imaginar cómo es la ciudad en su ausencia. Sabe que como estamos en verano todo es más lento, las calles están vacías en algunas zonas y en otras, a reventar. Puede que hasta le haga falta este calor húmedo que aprieta los pulmones, quizás un poco la playa y, seguro, los bares y librerías. Laureano Debat es un escritor argentino que ha vivido aquí desde 2009 y estará de viaje por Suramérica durante varios meses. Me dice que necesitaba un respiro, “desbarcelonizarme un poco, quería extrañarla y volver a verla con ojos renovados”, y también tenía ganas de ir a presentar: Barcelona inconclusa (Candaya, 2017), su libro de crónicas.

En La vida en rouge, el autor comparte apartamento con dos prostitutas, Sonia y Jimena, que trabajaban desde casa. Al principio él no sabía que lo eran hasta que vio a una de ellas vestida de mucama sexy. Se hicieron amigos y confidentes. El escritor fue tomando notas en su habitación —que daba justo al patio de un convento de monjas— y el resultado es la crónica que se lee al principio del libro. “Cuando Sonia descubrió que yo había venido a Barcelona para hacer un Máster en Creación Literaria, se tentó con la idea de una novela sobre su vida”. Fueron nueve meses de estancia en los que llenó varias libretas de apuntes que hoy son la base para la novela de no ficción en la que está trabajando: “Será una crónica extensa del tiempo viviendo con dos prostitutas y del año en el que se radicaliza el procés catalán, donde también empezaba a articularse un incipiente 15M y cuando España salía campeona mundial de fútbol”…sigue leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 10 de septiembre de 2018

Una noche con Sabrina Love y La uruguaya – Pedro Mairal

Una noche con Sabrina Love y La uruguayaPedro Mairal – Libros del Asteroide

Daniel Montero viaja a Buenos Aires y Lucas Pereyra a Montevideo. Uno es muy joven e ingenuo y el otro adulto y un poco a la defensiva. Cada uno va en busca de una mujer, los dos sin plata y sin fortuna, y en la crisis que cada hombre puede tener a los 17 años y a los 40. Las dos historias van por río y mar. El primer personaje es el protagonista de Una noche con Sabrina Love (1998) y el segundo el de La uruguaya (2017), dos novelas cortas del argentino Pedro Mairal (Buenos Aires, 1970) y publicadas recientemente por la editorial Libros del Asteroide. Fueron escritas con 17 años de diferencia, pero al leerlas seguidas el diálogo entre las historias es inevitable.

Daniel saca el número ganador de una rifa cuyo premio es pasar una noche con la mejor actriz porno de Argentina: Sabrina Love. Él ya había hecho todo lo posible por conseguir el televisor y la señal que le permitía soñar con ella cada noche y ahora hará lo imposible para llegar hasta Buenos Aires y verla de frente en el lugar de la cita. Daniel “va a debutar”, como le dicen unos obreros que le dan la mano en su viaje. Ha salido de un pueblo pequeño e inundado por la creciente de un río, viaja con lo que lleva puesto, una piedra en el bolsillo y el número ganador.

Lucas es escritor, está casado y tiene un hijo; también una crisis matrimonial y literaria. Se marcha de viaje a Montevideo con el fin de recibir el pago adelantado de dos libros que tiene encargados. Le sale mejor por tasas de cambio cobrar el dinero en Uruguay y llevarlo escondido en la chaqueta hasta Buenos Aires; además, así verá de nuevo a Magalí Guerra, una mujer mucho más joven que él…sigue leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 6 de septiembre de 2018

Taxi – Carlos Zanón

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Título: Taxi– Autor: Carlos Zanón – Salamandra

Entrevista al escritor Carlos Zanón:

Pertenecer a una ciudad va más allá del barrio en donde uno se mueve cada día, en donde trabaja o los lugares que frecuenta.

Sandino, el protagonista de Taxi, parece ser parte de cada una de las calles de Barcelona, maneja sin GPS, lee durante los semáforos en rojo, intenta encontrarse a sí mismo en sus recorridos, en la gente que lo rodea y en su soledad.

La ciudad de la novela no sale en las guías turísticas y las referencias del taxista serán, años más tarde, las ausencias del escritor detrás de la novela. Carlos Zanón (Barcelona, 1966), ensayista, articulista, poeta, crítico literario y guionista, ha escrito una novela en donde el protagonista anda como un “Mastroianni en un taxi en sus seis noches de La dolce vita”.

1. ¿Por qué “Sandino” como nombre (apodo) del personaje principal?

Por una lealtad. Sandino es un hombre infiel en su búsqueda, pero leal. De chaval le gustaban The Clash y estos dijeron en su día que su disco Sandinista! sería con el tiempo mejor que su antecesor London Calling, cosa que ya se veía imposible. Pero mi personaje sigue en ello, en creer batallas perdidas. Se construye a partir de eso. También porque el disco como la novela es muy ecléctico, desmesurado, barroco. O al menos lo pretendía.

2. Sandino conoce a la perfección cada calle de Barcelona, conduce sin GPS, sin mapa. Él tiene lugares, como Montjuïc, en donde aplaca un poco sus ideas, amores, miedos y contradicciones. ¿A usted como autor le interesan los mismos sitios?

Son lugares de recuerdos o mitificados por la memoria. Una ciudad no deja de ser gente aquí y ahora. A medida que envejeces, la ciudad se te puebla de ausencias: buscas los sitios donde antes hubo algo.

…sigue leyendo la entrevista en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 3 de mayo de 2018

El arte de escuchar – Roberto Herrscher

Título: El arte de escuchar - Autor: Roberto Herrscher – Edicions de la Universitat de Barcelona

Título: El arte de escuchar – Autor: Roberto Herrscher – Edicions de la Universitat de Barcelona

A quienes les gusta el fútbol “sin límite y medida” no les alcanza con ver el partido, también están atentos a las conferencias de prensa, las entrevistas, los comentarios de cada gol, las estadísticas, el análisis después del partido, el pasado, presente y futuro del juego, dice Roberto Herrscher (Buenos Aires, 1962). Pero este artículo no es de fútbol sino de música clásica. La pasión hacia el deporte es el ejemplo perfecto que utiliza este periodista en la introducción de su libro, El arte de escuchar (Edicions de la Universitat de Barcelona, 2015), para explicar que “el arte es una conversación sin final”; y en su caso es una sobre música.

El libro comienza en Bogotá junto a un grupo de alumnos de un curso de periodismo musical que él fue a dictar a la Universidad de los Andes en 2015; allí viajó en Transmilenio, le dio dinero a un músico que con un arpa tocaba el pájaro chogüí, una melodía paraguaya, y después de dos horas de recorrido llegó al Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo. El objetivo era asistir con sus estudiantes a un concierto del director de orquesta Gustavo Dudamel —Sinfonías 1 y 2 de Beethoven—. Disfrutar, sentir la música, y pensar en cómo transmitirla.

Del concierto dijo: “las cuerdas suenan robustas y flexibles; las maderas, dulces y precisas, los metales vigorosos”. Una descripción que me suena a la de un vino, pienso; qué bueno haber podido hacer ese curso. …sigue leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 29 de marzo de 2018

Nefando – Mónica Ojeda

nefando

Título: Nefando – Autor: Mónica Ojeda – Candaya

Barcelona.

“¿Qué se me oculta en el hueco de lo cotidiano, allí, frente a mis ojos?”, escribe uno de los jugadores de Nefando. La pregunta queda en el aire, y ahora en el plano de lo real, no sabe uno si quiere saberlo o no, pero es tarde porque las páginas se han devorado sin pausa. El silencio, el lenguaje, la carne y la infancia, esto es Nefando, la novela de Mónica Ojeda (Guayaquil, Ecuador, 1988). También es una habitación azul que es un libro que es un juego, una verdad, sexo y palabras que perturban y revuelcan por dentro. No se sale de allí sin heridas.

Nefando (Candaya, 2016) pesaba por las expectativas que me había creado alrededor de su lectura. Pesaba aún más cuando vi que la escritora era parte de Bogotá 39-2017, la lista de 39 escritores de ficción menores de 40 años de América Latina promovida por el Hay Festival. Olga Martínez, directora de Candaya junto a Francisco Robles, me entregó el libro y en medio de la charla dijo: “Mónica es un oxímoron”, no le pregunté cuál y llevo días revisando listas; en cualquier caso, era uno de esos que despiertan admiración por la genialidad de alguien.

Iván Herrera, El Cuco Martínez, Kiki Ortega y los hermanos Terán —Cecilia-Irene-Emilio— comparten juntos un apartamento en Barcelona, cada uno de ellos es una novela y todos juntos son un videojuego: Nefando. Alguien, una voz masculina, habla con ellos por separado, los entrevista con el objetivo de saber acerca del juego, esa voz es el puente que permite llegar al pasado de cada uno, y tal vez al de los lectores mismos. También hay confesiones, fragmentos de foros de gamers, ilustraciones y personajes que hablan sin intermediarios. Kiki, por ejemplo, se narra a sí misma el proceso de creación de la novela erótica que está escribiendo. El lector entra en su cabeza, conoce sus decisiones creativas y una vez lo ha hecho nos comemos las hojas de su novela. Kiki es lenguaje, cumple su objetivo y no “degrada el misterio”, y uno se ha leído y releído a Diego, Eduardo y Nella. Casi todos alguna vez hemos tenido días animales…sigue leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 25 de febrero de 2018

Conviene tener un sitio adonde ir – Emmanuel Carrère

Título: Conviene tener un sitio adonde ir- Autor: Emmanuel Carrère – Anagrama

Título: Conviene tener un sitio adonde ir– Autor: Emmanuel Carrère – Anagrama

Si el país donde uno ha elegido vivir se transforma en algo irreconocible, no hay comida, trabajo, futuro, o simplemente está lleno de recuerdos de quienes se han ido, conviene tener un sitio adonde ir. Es posible que el destino esté nada más al cruzar la frontera más cercana, o que el viaje sea largo, que implique cambio de horario, de comidas, de clima. Mi tío regresó a Colombia después de vivir en Venezuela los últimos cuarenta y tres años, aunque toda su vida sigue allá y de alguna forma él también. A su vez, mi madre planea dejar la suya en Colombia por una nueva en Barcelona; ella viene a mí, yo soy su sitio adonde ir.

Emmanuel Carrère (París, 1957) va hacia el periodismo; después de publicar El reino en 2014 no tiene proyecto literario. Por lo menos no hasta su discurso al recibir el Premio en Lenguas Romances en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) de 2017, texto recomendado que puede leerse en internet, completo, en la revista Semana. Carrère regresa a sus orígenes y reúne treinta y tres textos periodísticos —reportajes, artículos de opinión, ensayos— escritos entre 1990 y 2015, en un libro llamado Conviene tener un sito adonde ir (Anagrama, 2017), en la traducción de Jaime Zulaika. En él se encuentran las semillas que dieron origen a libros como El adversario, Una novela rusa o Limónov, que le han dado reconocimiento mundial por su estilo entre la autoficción, el reportaje y la biografía.

Uno de estos reportajes cuenta el regreso de un húngaro a su pueblo natal después de cincuenta y seis años de ausencia…sigue leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 10 de febrero de 2018

Larga distancia – Martín Caparrós

Larga distancia Marín Caparrós

Título: Larga distancia– Autor: Martín Caparrós – Malpaso

El viaje.

Martín Caparrós escribió Larga distancia cuando el mundo era más grande y todavía existía “la larga distancia”. Ahora, para algunos, el concepto necesita explicación. En esa época la gente salía de viaje y literalmente se desconectaba, y volar hacia otro continente era como salir del planeta. Eran los años noventa y Caparrós (Buenos Aires, 1957) “se deslizaba más allá del periodismo, más allá de la literatura, para ocupar un lugar sin espacio: escribir crónicas”.

Belleza, ternura e ironía fueron las palabras que hace veinticinco años escogió Tomás Eloy Martínez para definir este libro. Caparrós decidió conservar el prólogo de su maestro en la nueva edición que acaba de publicar editorial Malpaso. Este, junto a El interior (Malpaso, 2014), están incluidos dentro de la colección Lo real, dirigida por Jorge Carrión. Son dieciocho crónicas en las que “se rompe el tiempo de la vida”, que es lo que hacen los viajes según Caparrós, y lo que hacen sus crónicas en el lector.

Vamos a China, Rusia, Bolivia, Perú, Haití, también hacia Miguel de Cervantes, Malcolm Lowry, el Che Guevara, así como a una lista de “cadáveres exquisitos”. Es una reunión de textos que, según Jorge Carrión, se leen como cuentos de no ficción. Y así es. Puede uno llegar a olvidarse de que Rusia es Rusia y China es China, y pensar que son civilizaciones extrañas en las que el periodista estuvo inmerso, mirando lo que no solemos mirar, hablando con quien no lo haríamos para darnos grandes historias, por ejemplo, de cómo un lugar como la ex-Unión Soviética se desmembraba, y cómo el capitalismo llegaba a cada rincón de la China…seguir leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 10 de diciembre de 2017

La cabeza perdida de Damasceno Monteiro – Antonio Tabucchi

La cabeza perdida de Damasceno Monteiro -  Antonio Tabucchi

La cabeza perdida de Damasceno MonteiroAntonio Tabucchi

Oporto – Tumaco.

A veces uno quiere esconderse en un libro y lee por ejemplo Pequeños paraísos, el espíritu de los jardines, de Mario Satz (Acantilado, 2017), y aparecen los jazmines, las rosas, los tulipanes, los narcisos. Las hojas verdes como jades de los jardines chinos y japoneses, con sus rocas fijas como maestros petrificados. Intenta perderse en el jardín griego, el persa, el hindú, el sufí. Mira sus propias flores: hay geranios, cayenas, un lirio que ha viajado de Cartagena a Barcelona y un anturio viejo que se niega a florecer. Entonces piensa en las plantas que forman parte de la historia de su familia, después de las de su país, y recuerda la orquídea, la flor nacional de Colombia.

La flor lleva a la hoja, la hoja a la tierra, y la tierra al cultivo. Es entonces cuando a esta última palabra le aparece un apellido como maldición: “cultivo ilícito”. En este punto se desvanece la intención de escribir sobre el libro de los jardines, demasiada felicidad junta. Además, son 45.000 especies de plantas las que existen en Colombia, pero a uno le llegan a la cabeza la coca y la amapola. Me siento incapaz de hablar sobre jardines.

Será un libro de Antonio Tabucchi, que a golpe de actualidad, junte la realidad y la ficción: Fernando Diogo Maria de Jesús de Mello Sequeiro, más conocido como el abogado Loton, formaba parte de los hombres que se deben a una causa, no a un país o a una lengua.…seguir leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 3 de noviembre de 2017

María dos Prazeres – Gabriel García Márquez

Título: Doce cuentos peregrinos - Autor: Gabriel García Márquez – Oveja Negra

Título: Doce cuentos peregrinos – Autor: Gabriel García Márquez – Oveja Negra

Barcelona.

Si María dos Prazeres hubiera sabido que 140 nichos del cementerio de Montjüic se derrumbarían, no habría pagado por adelantado su tumba. Tenía setenta y seis años y había sido prostituta desde que su madre la vendió, siendo aún una niña, a un oficial primero de un barco turco que venía de Manaos hacia Barcelona. Aquí la dejó, cerca de la Avenida del Paralelo, “sin dinero y sin idioma”. Uno de los pocos recuerdos que tenía de su lugar de origen estaba relacionado con la inundación del Amazonas en su pueblo; ese día tuvo que ver “los ataúdes rotos flotando en el patio de su casa con pedazos de trapos y cabellos de muertos”. Ella quería ser enterrada lo más lejos posible del agua y nada mejor que el camposanto más alto de la ciudad.

Antes de subir al cementerio de Montjüic hay una colección de carrozas fúnebres, en donde aparte de admirar la solemnidad y pompa de los funerales, queda claro que los estratos sociales no se extinguían con la muerte, por lo menos no a mediados del siglo XIX y ya entrado el XX. Carrozas aclimatadas para proteger al difunto, tiradas por seis, cuatro, dos o un caballo, con acabados en bronce, en plata, con plumas exóticas y de la madera más fina. Las había para ricos, niños, monjas, doncellas y viudas, para no tan pobres y para muy pobres, y se distinguían por sus nombres: Estufa, Grand Doumont, Gótica, Imperial, Blanca, Berlina, Araña; en ellas pasearon por la ciudad al escritor y pintor Santiago Rusiñol y al catalanista Enric Prat de la Riba, sus sepulcros son parte de las rutas artística e histórica del cementerio.

Cementerio de Montjuic

Cementerio de Montjüic en Barcelona

María dos Prazeres —que significa María de los Placeres— no hubiera clasificado en ninguna de las categorías de carrozas existentes por su profesión.…seguir leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 2 de octubre de 2017

Solidaridad y soledad – Adam Zagajewski

Título: Solidaridad y soledad - Autor: Adam Zagajewski – Acantilado

Título: Solidaridad y soledad – Autor: Adam Zagajewski – Acantilado

Polonia

“¿Ya vivimos después del fin del mundo?” Si se recuerda un poco la historia, algunas ciudades han sido destruidas durante las guerras —Alepo, Bagdad, Budapest, Colonia, Dresde, Guernica, Hiroshima, Kabul, Nagasaki, Varsovia—; en nuestro continente muchos países lograron salir de sus dictaduras y han resucitado, aunque hoy Venezuela agoniza. Y Colombia, que estuvo muriendo durante sesenta años seguidos, por fortuna acaba de renacer. Para las personas que viven o vivieron en estos lugares ese es su mundo, allí está toda su vida. ¿Cómo verlo con otros ojos?

Adam Zagajewski, poeta y ensayista polaco, dice que después del fin hay que vivir como si no hubiera pasado nada. Él sabe de lo que habla; su país cuenta con una larga lista de guerras, derrotas, fragmentación de territorios y regímenes políticos totalitarios. Al otro día del fin del mundo sale el sol y “la ropa se seca tendida en las cuerdas blancas y resuena la risa de un niño”. No hablamos de conformismos.  Zagajewski nació en 1945 en Lvov, una ciudad polaca que fue invadida por la URSS en 1944 y anexada a su territorio. Cuando el poeta solo tenía cuatro meses de edad su familia emigró a Gliwice, ciudad alemana que Polonia se había anexado; estaba y no estaba en su país, era un desplazado, un inmigrante en su propio territorio. Hoy Lvov es de Ucrania. Años más tarde estudió Filosofía y Psicología en Cracovia y en los años ochenta, con el régimen comunista instalado en su país, se exilió en Francia y Estados Unidos. En 2002 regresó a Polonia…seguir leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 20 de septiembre de 2017

Los peligros de fumar en la cama – Mariana Enríquez

Este texto fue publicado en la revista Letras del Ecuador, Número 209 editada por el periodista Óscar Molina:

Debajo de las sábanas

Título: Los peligros de fumar en la cama- Autor: Mariana Enríquez – Anagrama

Título: Los peligros de fumar en la cama – Autor: Mariana Enríquez – Anagrama

Casi todos conocemos o hemos oído de alguien que ha sido operado del corazón, de un bebé que murió antes de nacer o a los pocos días; seguro que alguna vez jugamos o coqueteamos con la ouija, con los límites de la envidia y del fanatismo; sabemos de incendios, de padres que buscan a sus hijos perdidos, de miedos nocturnos; y cada día, con seguridad, vemos a un mendigo y lo humillamos con el silencio, o elegimos no pasar por cierta parte de la ciudad que trae recuerdos tristes.

Perturbadores y adictivos, así son los doce cuentos de Los peligros de fumar en la cama (Anagrama, 2017) de la escritora argentina Mariana Enríquez (Buenos Aires, 1973).  En este libro todos los personajes están cerca de la muerte, la desean y la buscan, y los que quizás no, son encontrados por ella de repente, en un aljibe, en un mirador o en un pozo.

Después de leer, por ejemplo, “Dónde estás corazón”, no puede uno volver a oír su propio latido de la misma forma, mucho menos el de otra persona. En este relato, una niña observa en detalle la cicatriz de un hombre que ha sido operado del corazón, lo ve desnudo; algo la trastorna y al mismo tiempo la fascina. Mientras crece, se obsesiona con personajes literarios que sufren alguna enfermedad y lee en forma insistente sobre ellos; después se especializa en los moribundos jóvenes, se enfoca sólo en los cardiacos y descubre la sexualidad desbordada que le despierta reconocer los diferentes tipos de latidos. Llega al extremo cuando se relaciona en forma directa con uno de ellos.

Si alguien vive o ha vivido en Barcelona, sabe exactamente de qué le habla Mariana Enríquez en “Rambla Triste”. Si no ha estado en la ciudad, podrá entrar por medio de su cuento en el Raval, uno de los barrios de atmósfera oscura, olorosa y extraña, en el que alguna vez se ha estado borracho y desubicado, alegre o deprimido; un barrio que es un estado de ánimo del que los personajes de su cuento no pueden salir. Esa misma impresión de sentirse atrapado es la que tiene Josefina, la protagonista de “El aljibe”, cuando descubre cómo su abuela, madre y hermana están relacionadas con los constantes ataques de pánico que la han tenido toda la vida encerrada. Lo contrario, a Julieta y Mariela en “Carne”, unas amigas fanáticas extremas de un cantante de rock que logran un estado de liberación espiritual más allá de la muerte al comprender en forma literal el último tema del cantante.

Los peligros de fumar en la cama - Mariana Enriquez - Letras del Ecuador

Los peligros de fumar en la cama – Mariana Enriquez – Letras del Ecuador

 

Enríquez, periodista de Radar y subdirectora de Página/12, tiene el poder de insertar la sospecha en los actos más simples: un señor sentado en el parque puede estar filmando niños sin el consentimiento de los padres y un aljibe ya no se usa para tirar monedas al fondo y pedir deseos sino para esconder maldiciones hechas a otras personas por medio de San La Muerte. Son ficciones sí, pero sus cuentos son hilos jalados de la vida real; por ejemplo, jugar con la ouija con el fin de encontrar a familiares desaparecidos durante en la dictadura argentina. En el cuento que le da el título al libro, la protagonista se esconde debajo de las sábanas y con su cigarrillo hace pequeños círculos de fuego que apaga después: “lo único que quería era ver el cielo estrellado sobre su cabeza”. Afuera “¿quién la iba a querer, así como era?”; ella prefería estar dentro de las sábanas viendo su vida reflejada en una polilla e inundando de humo su alrededor.

Una sensación de sospecha a todo lo existente une sus relatos, intuimos o conocemos la raíz de sus historias, pero nunca más allá de lo que se consideraría “normal”. De la anormalidad se encarga Mariana Enríquez. Con ella se cruza el límite de lo cotidiano, se puede comenzar por Los peligros de fumar en la cama y continuar con Las cosas que perdimos en el fuego, por el cual recibió, a principios de este año, el Premio Ciutat de Barcelona en la categoría Literatura castellana. Sus cuentos tienen una marca de humo adictivo e inolvidable.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 29 de agosto de 2017

La bondad de las mujeres – J.G. Ballard

Título: La bondad de las mujeres- Autor: J.G. Ballard – Penguin Random House

Título: La bondad de las mujeres– Autor: J.G. Ballard – Penguin Random House

“Creo en la belleza de todas las mujeres, en la perfidia de su imaginación, que me toca tan de cerca… en su cariñosa tolerancia de mis propias perversiones”. J.G. Ballard.

Las mujeres en la vida de J.G. Ballard fueron bondadosas cada una a su modo, con autenticidad, ternura o libertad. Llegaron en el momento y con las palabras precisas. Una de ellas, el eje, su esposa, desapareció en un instante y otras dos, sus hijas, se convirtieron en su equilibrio mental. En La bondad de las mujeres (1991), una autobiografía novelada, Ballard (Shanghái, 1930 – Londres, 2009) cuenta su vida al llegar a Londres después de pasar su niñez en China. Allí, en Shanghái, paseó en bicicleta a escondidas de sus padres, ingleses adinerados, conoció a sus primeros amigos, su primera novia, pero también, ahí mismo, fue prisionero junto a su familia en un campo de concentración. Al terminar la Segunda Guerra Mundial fue liberado y viajó a Londres a estudiar medicina.

La experiencia en el campo de Lunghua la describe en El imperio del sol (1984), libro llevado al cine por Steven Spielberg en 1987, y su vida en Londres es contada en La bondad de las mujeres, publicado en español por Penguin Random House. Según el autor, ellas lo salvaron cada vez que sintió que lo había perdido todo.

En La bondad de las mujeres, el escritor alumbra hacia la gente que lo rodea y pocas veces habla de sí mismo en forma directa…seguir leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 22 de agosto de 2017

Literatura que cuenta – Juan Cruz Ruiz

Título: Literatura que cuenta - Autor: Juan Cruz Ruiz – Adriana Hidalgo

Título: Literatura que cuenta – Autor: Juan Cruz Ruiz – Adriana Hidalgo

Con el Nobel de Literatura de 2015 concedido a Svetlana Aleksiévich se ratificó la importancia que el periodismo narrativo ha tomado en los últimos años; la no ficción como mecanismo para contar el mundo, sin prisa, usando las herramientas de la literatura. Juan Cruz Ruiz (Tenerife, España, 1948), director adjunto de El País de España, decidió entrevistar en profundidad a algunos de los cronistas más representativos con el fin de conocer los orígenes de su vocación, las primeras historias que escucharon y narraron, y las experiencias que han marcado sus carreras hasta llegar a ser hoy referencia obligada cuando se piensa en crónicas.

En Literatura que cuenta (Adriana Hidalgo, 2016) Leila Guerriero, Juan Villoro, Jorge Hernández Díaz, Alberto Salcedo Ramos, Martín Caparrós, Héctor Abad Faciolince, Josefina Licitra, Juan José Millás, Manuel Vincent y Elena Poniatowska, son los entrevistados y tienen en común la pasión por su oficio, la curiosidad y la paciencia. Ser cronista no es un trabajo que acepte prisas: encontrar la mirada para contar y cómo hacerlo es una tarea que lleva tiempo.

Juan Cruz busca conocer sus secretos para satisfacer su “envidia de escritura”, que afirma ser la principal razón para escribir este libro. A …seguir leyendo en Continuidad De Los Libros

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 22 de agosto de 2017

En el café de la juventud perdida – Patrick Modiano

Título: En el café de la juventud perdida - Autor: Patrick Modiano – Anagrama

Título: En el café de la juventud perdida – Autor: Patrick Modiano – Anagrama

Barcelona-París

Dos días antes de celebrar su santo y el de su esposo, mi vecina enviudó; eran Antonio y Antonia Palau. Ella me dice desde la ventana que conocía a su marido hacía sesenta y un años, y llevaban cincuenta y tres de casados, “noia, així és la vida”. Ella que tiene ojos tristes, pero siempre está muy alegre y conversadora, ahora lloraba. Le di el pésame y habló un rato más sobre la ausencia repentina de alguien querido y lo difícil que es acostumbrarse. Le recordé que cualquier cosa que necesitara sólo tenía que tocar la puerta o enviarme un Whatsapp, nuestro otro canal de comunicación aparte del pasillo que une su cocina y la mía. “Hoy voy por las cenizas, les cendres, dijo, “me ha fallado el Palau”.

Iba a escribir sobre La bondad de las mujeres, de J.G. Ballard, o sobre El astillero, de Juan Carlos Onetti, pero ya no pude. Ahora repasaba quiénes eran mis vecinos, casi todos mayores y en esa soledad que no parece opcional. Doña Antonia no se me salía de la cabeza. Ella, que me habla a veces en español, a veces en catalán, que me pide que le quite el “doña” y la llame “Antonieta”, que me dice que viaje, que baile, que disfrute la vida y me envía chistes cada semana, me impulsó a cambiar de libro.

En el café de la juventud perdida (Anagrama, 2008), de Patrick Modiano, todo parece un pretexto para buscarse, para hacer memoria. …seguir leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 27 de junio de 2017

Barcelona. Libro de los pasajes – Jorge Carrión

Barcelona.

Título: Barcelona. Libro de los pasajes- Autor: Jorge Carrión – Galaxia Gutenberg

Título: Barcelona. Libro de los pasajes – Autor: Jorge Carrión – Galaxia Gutenberg

“Las ciudades se leen como el resto de los textos”, escribe Jorge Carrión. Él decidió leer a Barcelona por medio de sus pasajes. Se había mudado de barrio y, caminando cerca de su nuevo apartamento descubrió el pasaje Manufacturas, se sentó en la barra del bar que hay en el lugar y se imaginó como el dueño de una librería ubicada en uno de los locales cerrados, pensó que la llamaría Walter Benjamin. Al regresar a su apartamento ya se había iniciado la obsesión, comenzó a investigar todo lo relacionado sobre los pasajes de la ciudad. Era el principio de lo que siete años después sería Barcelona. Libro de los pasajes (Galaxia Gutenberg, 2017).

“Si te fijas en los pasajes, las calles, las manzanas y los barrios que los rodean cobran un nuevo sentido”, pero ¿qué es un pasaje? Carrión dice que son portales temporales: lugares fronterizos que dan acceso a la psicociudad, la dimensión emocional y simbólica que construyen los ciudadanos, a menudo opuesta a la de políticos y urbanistas. A estos puntos de unión entre pasado y presente va el lector guiado por el autor del libro. Algunas veces esos lugares ya no existen, hay nuevos edificios sobre ellos, o las casas han sido tapiadas; otras veces son una nota de periódico, un recuerdo de alguien. Es entonces cuando se comienza a entender Barcelona. “Destruir, construir, destruir, construir”; la forma en que crecen las ciudades, piedra sobre piedra.

En alguna parte dice que este libro nunca lo terminará, pues su condición de “pasajero” estará unida a él para siempre…seguir leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 15 de junio de 2017

Las cosas que perdimos en el fuego – Mariana Enríquez

Título: Las cosas que perdimos en el fuego- Autor: Mariana Enríquez – Anagrama

Título: Las cosas que perdimos en el fuego– Autor: Mariana Enríquez – Anagrama

Buenos Aires-Bogotá.

Con las películas de terror el miedo se instalaba por poco tiempo. Las mascotas enterradas en el cementerio de animales no regresaban de verdad, todo terminaba con la palabra “Fin”. Quizás en algún momento se imaginaba al fantasma del gato debajo de la cama, detrás de las cortinas, en cualquier lugar oscuro. Pero la sensación desaparecía, era un miedo inútil. Algunos se sintieron conquistados por estas películas, se les abrió un mundo; otros se quedaron quizás en 1989 con Cementerio maldito —basado en el libro Cementerio de animales de Stephen King— e intentaron no ver nunca más otra película de terror en toda la vida, mucho menos pensar en leer algo parecido.

Por fortuna Mariana Enríquez (Buenos Aires, 1973) leyó a Stephen King. “Fue una revelación: yo hasta ese momento pensaba que la literatura no te podía causar cosas físicas… con King me conecté con la literatura, cuando leí ese libro tuve un miedo aterrador, la pasé mal y eso me abrió una puerta emocional. Ahí entendí lo que se podía hacer”, comentó la escritora a la revista digital argentina Continuidad de los Libros. Ella escribe sobre el verdadero terror, ese que se instala porque es cotidiano, porque se necesita.

El término “nunca más” no existe y años después se llega no a una película, sino a las páginas de un libro, a Las cosas que perdimos en el fuego (Anagrama, 2016). Enríquez recibió el Premi Ciutat de Barcelona en la categoría Literatura castellana por esta obra el pasado febrero. …seguir leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 8 de mayo de 2017

Los ciudades invisibles – Italo Calvino

Título: Las ciudades invisibles- Autor: Italo Calvino – Siruela

Título: Las ciudades invisibles– Autor: Italo Calvino – Siruela

Hay una ciudad escondida que representa el mundo, aunque en realidad es uno de los lugares imaginados por Italo Calvino en Las ciudades invisibles (1972). Es Raísa, allí donde la gente camina estresada por las calles, los mayores regañan a los niños que lloran, los carpinteros se martillan los dedos en el trabajo, las parejas se lanzan platos durante las peleas y otras amarguras cotidianas. Pensándolo bien, leyendo las noticias, este mundo es mucho peor. Aquí la gente es atropellada en calles peatonales por terroristas, a los niños los matan con gas sarín en guerras incomprensibles, los ríos se desbordan y desaparecen pueblos debajo del barro, los dictadores lanzan bombas contra los ciudadanos que piden democracia; la lista del mundo es larga, hay tragedias que aterran con sólo imaginarlas.

En Las ciudades invisibles, Marco Polo, viajero y explorador veneciano del siglo XIII, le cuenta a Kublai Kan, emperador de los tártaros, qué ciudades componen su imperio. Durante las conversaciones, Polo describe lo que hay en cada una de ellas, y el rey escucha, duda, aprende y teme. Se pregunta, por ejemplo, para qué le sirven al explorador tantos viajes por el mundo, qué busca en cada lugar, si mira el pasado o el presente, y estas dudas le ayudan a pensar en su imperio. Marco Polo es Calvino y, por qué no, Kublai somos nosotros, los lectores.

Existen otras cincuenta y cuatro ciudades aparte de Raísa, creadas por Italo Calvino (Santiago de las Vegas, Cuba, 1923 – Siena, Italia, 1985). Algunas esconden detalles que en una lectura distraída es difícil descubrir, quizá necesiten más tiempo, más viajes y menos realidad.…seguir leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 27 de abril de 2017

Veinticuatro horas en la vida de una mujer – Stefan Zweig

Título: Veinticuatro horas en la vida de una mujer- Autor: Stefan Zweig – Acantilado

Título: Veinticuatro horas en la vida de una mujer– Autor: Stefan Zweig – Acantilado

A veces lo único que alguien necesita es ser escuchado sin interrupción, sin consejos o explicaciones pedidas. Mrs. C. a sus sesenta y siete años encuentra, durante una conversación casual entre huéspedes de un hotel, a un hombre que opina diferente a todos los demás. Hablan de una mujer que se fugó con su amante y abandonó a sus hijos y esposo. Mrs. C. nota que aquel hombre, narrador de la novela, ve la vida de otra forma y dice que él sí la saludaría si la ve en la calle, que su decisión fue inadecuada, egoísta, irresponsable, pero por lo menos hizo lo que ella quería. Es una opinión irreverente para la época —antes de la Primera Guerra Mundial— y todos los que participan en la conversación se escandalizan. Mrs. C. sabe que quizás ella tampoco debería juzgarla y encuentra en ese hombre a alguien a quien confiarle las veinticuatro horas más perturbadoras de su vida.

Este es un libro que me hubiera gustado leer hace muchos años. Cuando trabajé en Laughlin, Nevada, un pueblo de casinos, no aposté nunca ni un solo dólar, no hablé con extraños, ni miré las manos de los jugadores mientras esperaban el resultado de su apuesta, como sí lo hacía Mrs. C., la protagonista de Veinticuatro horas en la vida de una mujer (Acantilado), de Stefan Zweig. Ella estaba en Montecarlo, era viuda, sus hijos vivían lejos, tenía cuarenta y dos años y mucho dinero. Como pasatiempo, enseñado por su marido, pasaba horas descifrando la personalidad de los jugadores a través de los gestos de sus manos. Para ella, “cada músculo parecía estar dotado de una palabra”: codicioso, amable, desesperado, cínico.

En esos meses en Laughlin yo sólo me fijaba en el humo del cigarrillo, en las alfombras infinitas de los casinos, que mareaban de tantos colores y arabescos, y en los clientes eternos: señores muy obesos e inmóviles abrazados a su balde de fichas, mujeres secas con capas y capas de maquillaje y un bronceado más allá de lo normal, y ancianos quizás muy ricos, quizás muy pobres, pero solos. Ninguno se despegaba de la misma tragamonedas de cada noche. No había manos, solo rostros y el ruido de las máquinas que por repetitivo desaparecía. ¿Qué puede anular la voluntad de una persona?, ¿el exceso de alguna pasión?, ¿la total ausencia de ésta?

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© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 24 de marzo de 2017

Un mal poema ensucia el mundo – Joan Margarit

Título: un mal poema ensucia el mundo - Autor: Joan Margarit – Arpa

Título: Un mal poema ensucia el mundo – Autor: Joan Margarit – Arpa

Barcelona.

Resulta que a veces los poetas se adhieren, más bien se instalan, y entonces, empiezan a aparecer en todas partes. Hace unos meses en el Club de Lectura Internacional Medellín-Barcelona leímos a un poeta, a Joan Margarit; el libro se llamaba Amar es dónde. Los participantes en Colombia pidieron escuchar algunos poemas leídos en catalán y así mismo, aquí en Barcelona, pidieron oír con acento colombiano, paisa exactamente, los versos de Margarit en castellano. No mucho después, en el Ateneo Barcelonés, uno de los lugares con más paz y luz en pleno centro de la ciudad, estaba puesto como novedad un libro llamado Un mal poema ensucia el mundo, (Arpa editores, 2016) de Joan Margarit. Se podía leer en la biblioteca, pero no pedir prestado todavía, era una novedad y había lista de espera. Tres turnos-meses después lo recibí. Había alcanzado a ojear el prólogo y algunas de las primeras páginas que fueron suficientes para tener paciencia.

Ahí estaba otra vez el poeta catalán, pero ahora en prosa, en ensayos, cartas o conferencias. Un compilado de sabiduría, de dignidad, de pasión y verdades dolorosas en un solo tomo que reunía los prólogos de sus libros escritos entre 1988 y 2014. Margarit, nacido en Sanahüja, Lleida en 1938, es también arquitecto, ahora profesor jubilado de Cálculo y Estructuras de la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona. Le han otorgado, entre otros, el Premio Nacional de Poesía (2008) y el Premio Nacional de Crítica (1984, 2008) en España.

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© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 24 de marzo de 2017