Aquí solo regalan perejil – Luis Luna Maldonado

Aquí solo regalan perejil - Luis Luna Maldonado

Título: Aquí solo regalan perejil– Autor: Luis Luna Maldonado – Alfaguara

Abilio Ayala es un colombiano que llega a Barcelona ¿a buscar fortuna, a escapar de algo, a cumplir un sueño? Quizá todas las anteriores. En su ciudad natal, Pamplona, se dedicaba al contrabando, también a averiguar quién asesinó a su hermano mayor mientras compartía cama con Miladys, una prostituta que lo quería y le pasaba libros dejados en su cuarto por clientes antiguos con la condición de que le leyera a ella de vez en cuando. Ahora, ya en Europa, se baja del metro en Plaza Cataluña preciso el 11 de septiembre de 2001, cuando acaban de ocurrir los atentados a las Torres Gemelas y en plena celebración de la Diada, la Fiesta Nacional de Cataluña. Esa tarde comienza la pequeña tragedia del inmigrante en España: mantener el estatus legal y, en su caso, poco tiempo después, otra más universal y variable: el amor.

Después de siete años, en su último día en el país, Abilio se sienta en la barra de un bar y comienza a hablarle al dueño, un chino llamado Wong, quien parece que lo escucha, o en realidad no, quien parece que lo entiende, o no realmente. El dueño está pendiente de los clientes, seca vasos, limpia el suelo, sirve cañas y demás oficios típicos de los omnipresentes bares de barrio en Barcelona. Este es un lugar que suele frecuentar para ver los partidos de fútbol, y mientras le cuenta su vida al barman mira de reojo uno del Barça, pero él es del español; va siempre a tomarse cuatro cervezas con un dedo de espuma, pero esa tarde está dispuesto a acabar con el barril. Wong sabe escuchar y Abilio le cuenta la razón por la que llegó y por la que partirá en un monólogo divertidísimo y al mismo tiempo amargo llamado: Aquí solo regalan perejil (Alfaguara, 2019), de Luis Luna Maldonado (Pamplona, 1963), que obtuvo el XX Premio Ñ BaPro – Clarín de Novela.…sigue leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 28 de octubre de 2019

La invención del viaje – Juliana González-Rivera

Título: La invención del viaje– Autor: Juliana González-Rivera – Alianza

Escucharla es un viaje. Esta colombiana habla con tanta pasión sobre su trabajo, que se siente la necesidad de ir a tomar el primer bus, tren o avión que pase no importa hacia dónde. Con ella es fácil “sentir de golpe el viaje”. Juliana González-Rivera, con menos de treinta y cinco años, ha vivido en Medellín, Madrid, Bogotá, Barcelona y Estocolmo. Es escritora y periodista, habla inglés, sueco y francés; hace yoga, corre, dicta clases y conferencias y no descarta seguir estudiando. Ya es doctora en Periodismo y especialista en Literatura de viaje por la Universidad Complutense de Madrid. Durante los primeros días de junio estuvo en Barcelona presentando su primer libro: La invención del viaje (Alianza Editorial, 2019).

Aunque dice no identificarse con ninguna bandera, se siente orgullosa de ser la segunda colombiana en publicar en Alianza Editorial, después de Álvaro Mutis. Para ella el mundo es el lugar para entenderse, además de la lectura. Bruce Chatwin, Saint-Exupéry, Ryszard Kapuscinski, Cees Nooteboom… la lista es larga, este espacio se llenaría de nombres que han sido su referencia para escribir este libro. Afirma que no hay diferencia entre hombres y mujeres en cuanto a “sentir de golpe el viaje”, a llevar la vida errante de quien decide que todo el planeta es su casa y que no está regresando a alguna parte. Aclara que esto no quiere decir que no existan dificultades para una mujer que viaja, pero la sensación de “desarraigo crónico” no tiene género. Ella se siente en un estado de permanente tránsito…sigue leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 28 de octubre de 2019

Un día en la vida de un editor – Jorge Herralde

Título: Un día en la vida de un editor– Autor: Jorge Herralde – Anagrama

Jorge Herralde (Barcelona, 1935) es uno de los editores de mayor trayectoria y reconocimiento de habla hispana. Se formó como ingeniero industrial y estaba destinado a seguir los pasos de su padre, un empresario del sector metalúrgico, pero su verdadera vocación era ser editor. Desde que decidió serlo ya han pasado cincuenta años y el catálogo de Anagrama es su admirada y respetada carta de presentación. Para celebrar este aniversario ha publicado Un día en la vida de un editor y otras informaciones fundamentales, una recopilación de entrevistas, ensayos, discursos, notas de viaje, cartas abiertas y algunos textos inéditos desde 1969 hasta el presente. El libro cuenta con un apartado de fotografías de conferencias, fiestas y eventos en los que ha participado como editor. Herralde también ha publicado Opiniones mohicanas, Por orden alfabético y El optimismo de la voluntad.

“El autor es la estrella absoluta, sin discusión. Los editores podemos intentar que luzca su mejor perfil, buscarle los mejores compañeros de escudería, sosegar los alborotos de su ego, etc.”, dijo en una entrevista con Nuria Azancot. Anagrama publica su catálogo en todos los países, da la misma importancia a todos los autores, mientras que los grandes grupos publican fuera de su país a los más famosos, y dejan a los escritores menos conocidos en el ámbito local. “Los grandes grupos más que construir un catálogo lo compran”. Alguna vez, el fundador del Grupo Planeta quiso comprar Anagrama “con Herralde dentro”, pero él ni estaba en venta, ni le interesaba.

Herralde dice que el editor es un lector voraz, no un escritor frustrado, por lo menos no en su caso; lo que él busca es “a partir de la lectura, contagiar los propios entusiasmos”. Su objetivo ha sido que los lectores confíen en la editorial y disfruten los libros. “Es muy difícil construir un catálogo, pero muy fácil destruirlo”. Gran lector de dietarios y memorias…sigue leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 16 de julio de 2019

Trance – Alan Pauls

Título: Trance- Autor: Alan Pauls – Ampersand

¿Qué sucede si un escritor revisa su experiencia de lector a través de un glosario autobiográfico? Lo ha hecho Alan Pauls en Trance. No es una campaña de promoción de la lectura, ni un tratado acerca de los beneficios que esta trae, y menos una lista de lo sabios que se supone que llegamos a ser al finalizar un libro. Trance es un placer, un acto de espionaje a un escritor. Su objetivo, según explica el autor en la introducción, es declarar la deuda que escribir tiene con leer.

Abuso, anteojos, celda, misterio, monstruos, pudor, silencio, subrayar, zugzwang…son treinta y nueve entradas en un tono que se siente quizás lejano por la tercera persona, y al mismo tiempo muy íntimo por las escenas que describe. Por ejemplo, al imaginar a este escritor argentino siendo “léido” (así con acento en la “e”) por su abuela paterna, judía alemana proveniente de Berlín en 1939. Ella es quien le leerá sus primeros libros antes de irse a dormir, antes de entender lo que significan las letras unidas formando palabras. “Leer no es necesariamente amar; ser leído, en cambio, es ser querido (como lo saben los padres a menudo más que los hijos)”.

Leer es un “vicio gratuito, benéfico, generoso”. “Es una pasión silenciosa y más bien célibe, que se abre y se cierra cada vez que sucede, pero que no se extingue nunca”. Con un libro en las manos luchamos contra los enemigos de la lectura que el escritor comenta: el multitasking y las interrupciones. Nada más cierto que leer exige una exclusividad absoluta. No es posible hacerlo mientras se realiza otra tarea, quizás por eso para muchos es más fácil sentarse a ver una serie, una película. Leer requiere esfuerzo, la creación de un universo nuevo para aislarse del verdadero y al mismo tiempo para comprender el ya conocido. Su definición de anacronismo es genial: “leer tal vez sea la última práctica continua que quede en el mundo”…sigue leyendo en el Blog de la Escuela de Librerías de la Universidad de Barcelona.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 4 de julio de 2019

Entrevista a Mónica Ojeda

Mónica Ojeda-Foto de Lisbeth Salas

Mónica Ojeda (Guayaquil, Ecuador, 1988) no siente ninguna presión o responsabilidad al estar en Bogotá39 de 2017; la lista de los mejores escritores de ficción menores de cuarenta años. Además hoy es parte de los finalistas que aspiran al III Premio Bienal Mario Vargas Llosa que se entregará a finales de mayo en Guadalajara. Ha publicado La desfiguración Silva (Premio Alba Narrativa, 2014), y Nefando (2016) y Mandíbula (2018) en editorial Candaya.

Nefando cuenta la historia de un grupo de amigos, tres de ellos hermanos, unidos por un videojuego en la deep Web. Pederastia, pornografía, literatura, autocastración giran alrededor de esta lectura que perturba y encanta al mismo tiempo. Mandíbula, por su parte, narra el amor caníbal entre madres e hijas, la perversidad entre unas amigas amantes de las creepypastas (historias de terror en internet) y la locura de una profesora y su alumna secuestrada. Las dos novelas llegan a ser experiencias físicas y dejan al lector sin piso y sin aire, y con una gran admiración por el trabajo de la escritora.

Ella afirma que “La literatura abre los ojos a zonas oscuras en donde es difícil abrirlos”. Sus libros, además de ser imposibles de olvidar, son una gran clase de escritura creativa a quien intente diseccionarlos. Ojeda busca generar una experiencia poética, que el lenguaje no sea un mero instrumento para contar una historia sino que además se convierta en un lugar dinamizador de sensaciones. La autora dice que todo se lo debe a la escritura, y es allí en donde quiere experimentar.

“Quizás esa postura al escribir, esa necesidad de llenar, de llenarme, de saciar algo que está destinado a ser insaciable me conduzca a hacerlo apuntando a superar los obstáculos que no pude superar en mis anteriores libros”. A Mónica Ojeda la caracteriza la búsqueda de intensidad como persona y escritora, basta con leerla, verla hablar en público o escuchar el tono de su voz en una entrevista vía WhatsApp:

¿Qué es para usted leer y escribir?

Son actos que parecen individuales y solitarios pero que en realidad representan un ejercicio colectivo, un ejercicio creativo de comunicación. No de diálogo porque no puedes dialogar con el libro, pero si comunicarte con lo que la escritura y la propuesta de un autor te está planteando…sigue leyendo la entrevista en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 26 de junio de 2019

El dolor de los demás – Miguel Ángel Hernández

Título: El dolor de los demás – Autor: Miguel Ángel Hernández – Anagrama

Murcia, España.

Hace veinte años un joven de dieciocho años entró a la habitación de su propia hermana y la asesinó. Minutos después huyó en un carro y se lanzó por un barranco, llevaba un cinturón atado al cuello. Era la Nochebuena de 1995. El asesino, llamado Nicolás, era el mejor amigo del escritor Miguel Ángel Hernández (Murcia, 1977), quien ha decidido contar la historia en: El dolor de los demás (Anagrama, 2018), una crónica autobiográfica.

Como en los buenos libros la lista de preguntas planteadas es larga, y como en los que son aún mejores, no pretende responderlas. Esto no es un manual sobre cómo reponerse de esos giros inesperados y trágicos de la vida. Es la vida misma, pero bien contada, con dudas sobre cómo hacerlo, qué camino tomar o evitar, con arrepentimientos. Temas como la amistad, la familia, la infancia y la muerte giran alrededor del asesinato, así como las dudas sobre el proceso creativo del autor y el derecho, o no, a escribir sobre aquellos que conocemos.

“¿Hasta qué punto nos pertenece la vida de los demás? ¿Quiénes son en realidad los demás? ¿Qué derechos tenemos sobre ellos y sobre su memoria?” El autor va intercalando la narración desde el momento mismo en que se entera de lo que ha sucedido en casa de su amigo en 1995 (el pasado, escrito en segunda persona), con el proceso de creación de la novela que el lector tiene entre sus manos (el presente, en primera persona). Son casi veinte años de diferencia entre las dos historias que se leen en forma simultánea. Se siente con claridad una idea que el escritor plantea casi al final del libro: el tiempo es vertical, está enfrente, fusionado: “Pasado, presente y futuro anudados en un mismo instante”.…sigue leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 26 de junio de 2019

Museo de cuadros de costumbres – Viajes y Vida cotidiana en Bogotá

Título: Museo de cuadros de costumbres - Autor: varios – Filomena Edita

Título: Museo de cuadros de costumbres – Autor: varios – Filomena Edita

Bogotá, Colombia

Hay gente que tiene grandes ideas, que son libros, y los hace realidad. Una realidad  hecha de papel, impresa a dos tintas e ilustrada; un amor a primera vista a la que se le nota el cuidado en cada detalle de su edición. Museo de cuadros de costumbres está dividido en dos: Viajes (Filomena Edita, 2017) y Vida cotidiana en Bogotá (Filomena Edita, 2018); son libros aparte, pero estrechamente relacionados. La primera vez que los textos que leemos allí fueron publicados estábamos en el siglo XIX, la vida en ese entonces era muy diferente en algunos aspectos. En otros, seguimos siendo bastante parecidos.

“Un museo de cuadro de costumbres es un monumento literario que contiene las cosmovisiones, ideas, creencias, pensamientos, valores, experiencias y formas como los neogranadinos percibían su realidad y la manera como se relacionaban con ella”, escribe Iván Padilla Chasing en la introducción de Viajes. ¿Por qué nos habría de interesar lo escrito hace tanto tiempo? Además, son textos que quizás no sabíamos siquiera que existían. La respuesta que le podría interesar a alguien que entre a una librería independiente en Bogotá es que son divertidos, son un gran viaje en el tiempo a través de dos libros físicamente muy lindos, con espacio para tomar apuntes de los viajes propios y postales de regalo, se pasa un rato realmente grato mientras se lee cómo era la vida en ese tiempo. Y la respuesta más profunda, la que se le queda a uno en el alma al cerrar los libros, la dicen los propios editores de Filomena: “Para constituirnos como una nación que asume con valentía el reto de la paz es necesario acercarse y conocer nuestra herencia”.

Los textos fueron reunidos y editados por primera vez en 1866…sigue leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 26 de junio de 2019

Diccionario de autores latinoamericanos – César Aira

Diccionario de autores latino

Título: Diccionario de autores latinoamericanos– Autor: César Aira – Tajamar, Tres Puntos

¿Qué piensa César Aira de escritores como Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Sor Juana Inés de la Cruz, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa o Ida Vitale? Publicado por primera vez en 1985, después en 2001, 2015 y ahora, en 2018, nos encontramos con su Diccionario de autores latinoamericanos, un «trabajo enteramente personal y doméstico», escribe el autor.

También agrega que es diccionario solo porque está ordenado en forma alfabética. Por otra parte, y para ayudar al lector, en los apéndices de este libro podrá verse el orden de escritores por país de nacimiento y en forma cronológica. Son cinco siglos de literatura latinoamericana vista a través de César Aira, Premio a la Trayectoria Artística del Fondo Nacional de las Artes de Argentina (2013) y Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas (2016).

Los cambios en las entradas se han realizado solo hasta 1998, por lo que existen escritores que allí, felizmente, no han fallecido, como García Márquez. En una nota al principio del libro —llamada «Posdata de 2018»— se aclara que el intento de actualización no tuvo eco por dos razones: el autor se alejaba de la juventud y perdía la energía y el estímulo para la gran tarea que tendría por delante; la lista se cierra en los nacidos antes de 1940. Por lo que no se debe esperar encontrar a escritores como Roberto Bolaño, Leila Guerriero o Ricardo Piglia, por nombrar solo a algunos. La otra razón está relacionada con los cambios tecnológicos, pues ahora en Internet se puede consultar la vida y obra de cualquier escritor. …sigue leyendo en el Blog de la Escuela de Librerías de la Universidad de Barcelona.

©Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 19 de diciembre de 2018

Autorretrato sin mí – Fernando Aramburu

Autorretrato sin mí - Fernando Aramburu – Tusquets

Título: Autorretrato sin mí – Autor: Fernando Aramburu – Tusquets

Escribe Fernando Aramburu que cuando se le extravía su niño interior sabe en dónde encontrarlo: va directo hacia los sabores dulces. A veces, cuando el adulto y escritor prestigioso que es hoy está agobiado, ese niño interior lo convence de pisar un charco o de ir a buscar una rama al bosque o de pasear por el mar. A veces también lo interrumpe y dice por él cosas que no debe o que lo hacen quedar en ridículo; “no pasa un día sin que me haga notar su presencia escondida”.

En otras ocasiones, cuando por ejemplo piensa en su padre, “su recuerdo es lluvia”. Las noticias le dicen que hay sol, pero él oye llover, va de prisa a la ventana a comprobarlo y ve la luz que brilla y a los pájaros protegiéndose del calor. Entonces comienza a buscar en su propia casa, quizás estén cayendo gotas adentro en alguna parte, pero el agua que cae viene de otro tiempo: “Al fin descubro, padre, que soy yo el que no ha parado de llover”, escribe Aramburu. “Esta lluvia que tanto penetra y tanto hiere está cayendo en el pasado, y no nos va a mojar ni a ti ni a mí ni a nuestras sombras ya para siempre separadas”.

Autorretrato sin mí (Tusquets, 2018) es el libro más reciente del autor de Patria (2016), la gran novela sobre las relaciones entre dos familias en el País Vasco en medio del conflicto con ETA, de la que estuvo hablando en el Hay Festival en Cartagena 2017…sigue leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

©Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 19 de diciembre de 2018

Una soledad demasiado ruidosa – Bohumil Hrabal

Una soledad demasiado ruidosa

Una soledad demasiado ruidosa – Autor: Bohumil Hrabal – Galaxia Gutenberg

Hant’a lleva 35 años en un sótano prensando, aproximadamente, unas dos toneladas de papel por mes, le hacen falta cinco años para jubilarse y planea hacerlo junto a su máquina; está ahorrando para comprarla y así ponerla en el jardín de su casa y hacer sus propias obras de arte. Se define como “un tierno carnicero, alguien culto, a pesar de sí mismo”. Toma varias cervezas durante el día y sonríe porque puede llevarse a su casa una maleta llena de libros que le explicarán algo que desconoce de su propia vida. Hant’a es el protagonista inolvidable de Una soledad demasiado ruidosa (1977), del checo Bohumil Hrabal.

Hrabal (Brno, 1914-Praga, 1997) fue triturador de papel, obrero de fundición, empleado de ferrocarriles, corredor de seguros, oficial de notaría y escritor desde los 49 años. También estudió derecho. En 1970 sus libros fueron prohibidos por el régimen socialista que tenía sometido a su país y comenzó a publicar en forma clandestina. No le gustaban los halagos, prefería la soledad, tampoco daba entrevistas, pero visitaba con regularidad una cervecería de Praga llamada El Tigre Dorado. Es conocido principalmente por “Trenes rigurosamente vigilados” (1964), que cuenta la historia de un aprendiz ferroviario en busca de su identidad y enamorado de una telegrafista, durante la Segunda Guerra Mundial. El libro fue adaptado al cine por el director Jirí Menzel (con guion de Hrabal) y obtuvo el Premio Óscar a mejor película extranjera, en 1967. Este largometraje se puede ver completo en YouTube. Sus libros tienen una velocidad, una fuerza y una voz que se leen de una sentada. El autor pasa con sutileza de lo absurdo a la normalidad y de la ternura a la crudeza, en historias cotidianas con las que un lector se puede sentir identificado…sigue leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 1 de noviembre de 2018

Ningún tiempo es pasado – Juan Esteban Constaín

Título: Ningún tiempo es pasado - Autor: Juan Esteban Constaín – Literatura Random House

Título: Ningún tiempo es pasado – Autor: Juan Esteban Constaín – Literatura Random House

Hay gente a la que le gusta tener ciertas rutinas. Por ejemplo, leer cada mañana antes de que la vida comience, porque es así como siente que su vida realmente comienza. O quizás algo más ocasional: leer por lo menos a algunos columnistas equis días de la semana, hacerlo sin falta el día en que publican, en silencio y con el café recién servido. Es así como inician los miércoles, jueves, viernes, sábados y domingos.

Cada jueves muy temprano busco a Juan Esteban Constaín (Popayán, 1979). Hace poco escribió del perdón que Roma le pidió al poeta Ovidio, de la construcción y la legitimidad del Estado colombiano o de lo bueno que sería poder leer a los escritores en su idioma; no importa. Su voz, más bien sus palabras, hacen que uno se sienta cómodo sea cual sea el tema que elija. Todo fluye con claridad, no hay esquinas confusas en sus textos, ni una exposición odiosa de sus conocimientos y sabiduría. Al contrario. Al final uno se siente como en paz con el mundo, como que lo entiende un poco más.

Por eso la noticia de la publicación de Ningún tiempo es pasado (Literatura Random House, 2018) no podría ser mejor. Leerlo ha sido, y será cada vez que se quiera repasar, una delicia. Textos sobre temas tan diversos como las guerras mundiales, la vida de Napoleón, el asesinato de Uribe Uribe, las reuniones en el Café Windsor en Bogotá, las críticas de Hernando Téllez, Humboldt en Colombia, la locura de Syd Barrett o un concierto de los Rolling Stones. “Este no es un libro de historia, son historias, más bien; crónicas y perfiles que buscan desentrañar del pasado la novela que hay en él, la novela y el canto y el cuento”, escribe el autor en el prólogo…sigue leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 1 de noviembre de 2018

 

Barcelona inconclusa – Laureano Debat

Barcelona inconclusa

Título: Barcelona inconclusa – Autor: Laureano Debat – Candaya

Si alguien lleva años viviendo en Barcelona puede imaginar cómo es la ciudad en su ausencia. Sabe que como estamos en verano todo es más lento, las calles están vacías en algunas zonas y en otras, a reventar. Puede que hasta le haga falta este calor húmedo que aprieta los pulmones, quizás un poco la playa y, seguro, los bares y librerías. Laureano Debat es un escritor argentino que ha vivido aquí desde 2009 y estará de viaje por Suramérica durante varios meses. Me dice que necesitaba un respiro, “desbarcelonizarme un poco, quería extrañarla y volver a verla con ojos renovados”, y también tenía ganas de ir a presentar: Barcelona inconclusa (Candaya, 2017), su libro de crónicas.

En La vida en rouge, el autor comparte apartamento con dos prostitutas, Sonia y Jimena, que trabajaban desde casa. Al principio él no sabía que lo eran hasta que vio a una de ellas vestida de mucama sexy. Se hicieron amigos y confidentes. El escritor fue tomando notas en su habitación —que daba justo al patio de un convento de monjas— y el resultado es la crónica que se lee al principio del libro. “Cuando Sonia descubrió que yo había venido a Barcelona para hacer un Máster en Creación Literaria, se tentó con la idea de una novela sobre su vida”. Fueron nueve meses de estancia en los que llenó varias libretas de apuntes que hoy son la base para la novela de no ficción en la que está trabajando: “Será una crónica extensa del tiempo viviendo con dos prostitutas y del año en el que se radicaliza el procés catalán, donde también empezaba a articularse un incipiente 15M y cuando España salía campeona mundial de fútbol”…sigue leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 10 de septiembre de 2018

Una noche con Sabrina Love y La uruguaya – Pedro Mairal

Una noche con Sabrina Love y La uruguayaPedro Mairal – Libros del Asteroide

Daniel Montero viaja a Buenos Aires y Lucas Pereyra a Montevideo. Uno es muy joven e ingenuo y el otro adulto y un poco a la defensiva. Cada uno va en busca de una mujer, los dos sin plata y sin fortuna, y en la crisis que cada hombre puede tener a los 17 años y a los 40. Las dos historias van por río y mar. El primer personaje es el protagonista de Una noche con Sabrina Love (1998) y el segundo el de La uruguaya (2017), dos novelas cortas del argentino Pedro Mairal (Buenos Aires, 1970) y publicadas recientemente por la editorial Libros del Asteroide. Fueron escritas con 17 años de diferencia, pero al leerlas seguidas el diálogo entre las historias es inevitable.

Daniel saca el número ganador de una rifa cuyo premio es pasar una noche con la mejor actriz porno de Argentina: Sabrina Love. Él ya había hecho todo lo posible por conseguir el televisor y la señal que le permitía soñar con ella cada noche y ahora hará lo imposible para llegar hasta Buenos Aires y verla de frente en el lugar de la cita. Daniel “va a debutar”, como le dicen unos obreros que le dan la mano en su viaje. Ha salido de un pueblo pequeño e inundado por la creciente de un río, viaja con lo que lleva puesto, una piedra en el bolsillo y el número ganador.

Lucas es escritor, está casado y tiene un hijo; también una crisis matrimonial y literaria. Se marcha de viaje a Montevideo con el fin de recibir el pago adelantado de dos libros que tiene encargados. Le sale mejor por tasas de cambio cobrar el dinero en Uruguay y llevarlo escondido en la chaqueta hasta Buenos Aires; además, así verá de nuevo a Magalí Guerra, una mujer mucho más joven que él…sigue leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 6 de septiembre de 2018

Taxi – Carlos Zanón

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Título: Taxi– Autor: Carlos Zanón – Salamandra

Entrevista al escritor Carlos Zanón:

Pertenecer a una ciudad va más allá del barrio en donde uno se mueve cada día, en donde trabaja o los lugares que frecuenta.

Sandino, el protagonista de Taxi, parece ser parte de cada una de las calles de Barcelona, maneja sin GPS, lee durante los semáforos en rojo, intenta encontrarse a sí mismo en sus recorridos, en la gente que lo rodea y en su soledad.

La ciudad de la novela no sale en las guías turísticas y las referencias del taxista serán, años más tarde, las ausencias del escritor detrás de la novela. Carlos Zanón (Barcelona, 1966), ensayista, articulista, poeta, crítico literario y guionista, ha escrito una novela en donde el protagonista anda como un “Mastroianni en un taxi en sus seis noches de La dolce vita”.

1. ¿Por qué “Sandino” como nombre (apodo) del personaje principal?

Por una lealtad. Sandino es un hombre infiel en su búsqueda, pero leal. De chaval le gustaban The Clash y estos dijeron en su día que su disco Sandinista! sería con el tiempo mejor que su antecesor London Calling, cosa que ya se veía imposible. Pero mi personaje sigue en ello, en creer batallas perdidas. Se construye a partir de eso. También porque el disco como la novela es muy ecléctico, desmesurado, barroco. O al menos lo pretendía.

2. Sandino conoce a la perfección cada calle de Barcelona, conduce sin GPS, sin mapa. Él tiene lugares, como Montjuïc, en donde aplaca un poco sus ideas, amores, miedos y contradicciones. ¿A usted como autor le interesan los mismos sitios?

Son lugares de recuerdos o mitificados por la memoria. Una ciudad no deja de ser gente aquí y ahora. A medida que envejeces, la ciudad se te puebla de ausencias: buscas los sitios donde antes hubo algo.

…sigue leyendo la entrevista en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 3 de mayo de 2018

El arte de escuchar – Roberto Herrscher

Título: El arte de escuchar - Autor: Roberto Herrscher – Edicions de la Universitat de Barcelona

Título: El arte de escuchar – Autor: Roberto Herrscher – Edicions de la Universitat de Barcelona

A quienes les gusta el fútbol “sin límite y medida” no les alcanza con ver el partido, también están atentos a las conferencias de prensa, las entrevistas, los comentarios de cada gol, las estadísticas, el análisis después del partido, el pasado, presente y futuro del juego, dice Roberto Herrscher (Buenos Aires, 1962). Pero este artículo no es de fútbol sino de música clásica. La pasión hacia el deporte es el ejemplo perfecto que utiliza este periodista en la introducción de su libro, El arte de escuchar (Edicions de la Universitat de Barcelona, 2015), para explicar que “el arte es una conversación sin final”; y en su caso es una sobre música.

El libro comienza en Bogotá junto a un grupo de alumnos de un curso de periodismo musical que él fue a dictar a la Universidad de los Andes en 2015; allí viajó en Transmilenio, le dio dinero a un músico que con un arpa tocaba el pájaro chogüí, una melodía paraguaya, y después de dos horas de recorrido llegó al Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo. El objetivo era asistir con sus estudiantes a un concierto del director de orquesta Gustavo Dudamel —Sinfonías 1 y 2 de Beethoven—. Disfrutar, sentir la música, y pensar en cómo transmitirla.

Del concierto dijo: “las cuerdas suenan robustas y flexibles; las maderas, dulces y precisas, los metales vigorosos”. Una descripción que me suena a la de un vino, pienso; qué bueno haber podido hacer ese curso. …sigue leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 29 de marzo de 2018

Nefando – Mónica Ojeda

nefando

Título: Nefando – Autor: Mónica Ojeda – Candaya

Barcelona.

“¿Qué se me oculta en el hueco de lo cotidiano, allí, frente a mis ojos?”, escribe uno de los jugadores de Nefando. La pregunta queda en el aire, y ahora en el plano de lo real, no sabe uno si quiere saberlo o no, pero es tarde porque las páginas se han devorado sin pausa. El silencio, el lenguaje, la carne y la infancia, esto es Nefando, la novela de Mónica Ojeda (Guayaquil, Ecuador, 1988). También es una habitación azul que es un libro que es un juego, una verdad, sexo y palabras que perturban y revuelcan por dentro. No se sale de allí sin heridas.

Nefando (Candaya, 2016) pesaba por las expectativas que me había creado alrededor de su lectura. Pesaba aún más cuando vi que la escritora era parte de Bogotá 39-2017, la lista de 39 escritores de ficción menores de 40 años de América Latina promovida por el Hay Festival. Olga Martínez, directora de Candaya junto a Francisco Robles, me entregó el libro y en medio de la charla dijo: “Mónica es un oxímoron”, no le pregunté cuál y llevo días revisando listas; en cualquier caso, era uno de esos que despiertan admiración por la genialidad de alguien.

Iván Herrera, El Cuco Martínez, Kiki Ortega y los hermanos Terán —Cecilia-Irene-Emilio— comparten juntos un apartamento en Barcelona, cada uno de ellos es una novela y todos juntos son un videojuego: Nefando. Alguien, una voz masculina, habla con ellos por separado, los entrevista con el objetivo de saber acerca del juego, esa voz es el puente que permite llegar al pasado de cada uno, y tal vez al de los lectores mismos. También hay confesiones, fragmentos de foros de gamers, ilustraciones y personajes que hablan sin intermediarios. Kiki, por ejemplo, se narra a sí misma el proceso de creación de la novela erótica que está escribiendo. El lector entra en su cabeza, conoce sus decisiones creativas y una vez lo ha hecho nos comemos las hojas de su novela. Kiki es lenguaje, cumple su objetivo y no “degrada el misterio”, y uno se ha leído y releído a Diego, Eduardo y Nella. Casi todos alguna vez hemos tenido días animales…sigue leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 25 de febrero de 2018

Conviene tener un sitio adonde ir – Emmanuel Carrère

Título: Conviene tener un sitio adonde ir- Autor: Emmanuel Carrère – Anagrama

Título: Conviene tener un sitio adonde ir– Autor: Emmanuel Carrère – Anagrama

Si el país donde uno ha elegido vivir se transforma en algo irreconocible, no hay comida, trabajo, futuro, o simplemente está lleno de recuerdos de quienes se han ido, conviene tener un sitio adonde ir. Es posible que el destino esté nada más al cruzar la frontera más cercana, o que el viaje sea largo, que implique cambio de horario, de comidas, de clima. Mi tío regresó a Colombia después de vivir en Venezuela los últimos cuarenta y tres años, aunque toda su vida sigue allá y de alguna forma él también. A su vez, mi madre planea dejar la suya en Colombia por una nueva en Barcelona; ella viene a mí, yo soy su sitio adonde ir.

Emmanuel Carrère (París, 1957) va hacia el periodismo; después de publicar El reino en 2014 no tiene proyecto literario. Por lo menos no hasta su discurso al recibir el Premio en Lenguas Romances en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) de 2017, texto recomendado que puede leerse en internet, completo, en la revista Semana. Carrère regresa a sus orígenes y reúne treinta y tres textos periodísticos —reportajes, artículos de opinión, ensayos— escritos entre 1990 y 2015, en un libro llamado Conviene tener un sito adonde ir (Anagrama, 2017), en la traducción de Jaime Zulaika. En él se encuentran las semillas que dieron origen a libros como El adversario, Una novela rusa o Limónov, que le han dado reconocimiento mundial por su estilo entre la autoficción, el reportaje y la biografía.

Uno de estos reportajes cuenta el regreso de un húngaro a su pueblo natal después de cincuenta y seis años de ausencia…sigue leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 10 de febrero de 2018

Larga distancia – Martín Caparrós

Larga distancia Marín Caparrós

Título: Larga distancia– Autor: Martín Caparrós – Malpaso

El viaje.

Martín Caparrós escribió Larga distancia cuando el mundo era más grande y todavía existía “la larga distancia”. Ahora, para algunos, el concepto necesita explicación. En esa época la gente salía de viaje y literalmente se desconectaba, y volar hacia otro continente era como salir del planeta. Eran los años noventa y Caparrós (Buenos Aires, 1957) “se deslizaba más allá del periodismo, más allá de la literatura, para ocupar un lugar sin espacio: escribir crónicas”.

Belleza, ternura e ironía fueron las palabras que hace veinticinco años escogió Tomás Eloy Martínez para definir este libro. Caparrós decidió conservar el prólogo de su maestro en la nueva edición que acaba de publicar editorial Malpaso. Este, junto a El interior (Malpaso, 2014), están incluidos dentro de la colección Lo real, dirigida por Jorge Carrión. Son dieciocho crónicas en las que “se rompe el tiempo de la vida”, que es lo que hacen los viajes según Caparrós, y lo que hacen sus crónicas en el lector.

Vamos a China, Rusia, Bolivia, Perú, Haití, también hacia Miguel de Cervantes, Malcolm Lowry, el Che Guevara, así como a una lista de “cadáveres exquisitos”. Es una reunión de textos que, según Jorge Carrión, se leen como cuentos de no ficción. Y así es. Puede uno llegar a olvidarse de que Rusia es Rusia y China es China, y pensar que son civilizaciones extrañas en las que el periodista estuvo inmerso, mirando lo que no solemos mirar, hablando con quien no lo haríamos para darnos grandes historias, por ejemplo, de cómo un lugar como la ex-Unión Soviética se desmembraba, y cómo el capitalismo llegaba a cada rincón de la China…seguir leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 10 de diciembre de 2017

La cabeza perdida de Damasceno Monteiro – Antonio Tabucchi

La cabeza perdida de Damasceno Monteiro -  Antonio Tabucchi

La cabeza perdida de Damasceno MonteiroAntonio Tabucchi

Oporto – Tumaco.

A veces uno quiere esconderse en un libro y lee por ejemplo Pequeños paraísos, el espíritu de los jardines, de Mario Satz (Acantilado, 2017), y aparecen los jazmines, las rosas, los tulipanes, los narcisos. Las hojas verdes como jades de los jardines chinos y japoneses, con sus rocas fijas como maestros petrificados. Intenta perderse en el jardín griego, el persa, el hindú, el sufí. Mira sus propias flores: hay geranios, cayenas, un lirio que ha viajado de Cartagena a Barcelona y un anturio viejo que se niega a florecer. Entonces piensa en las plantas que forman parte de la historia de su familia, después de las de su país, y recuerda la orquídea, la flor nacional de Colombia.

La flor lleva a la hoja, la hoja a la tierra, y la tierra al cultivo. Es entonces cuando a esta última palabra le aparece un apellido como maldición: “cultivo ilícito”. En este punto se desvanece la intención de escribir sobre el libro de los jardines, demasiada felicidad junta. Además, son 45.000 especies de plantas las que existen en Colombia, pero a uno le llegan a la cabeza la coca y la amapola. Me siento incapaz de hablar sobre jardines.

Será un libro de Antonio Tabucchi, que a golpe de actualidad, junte la realidad y la ficción: Fernando Diogo Maria de Jesús de Mello Sequeiro, más conocido como el abogado Loton, formaba parte de los hombres que se deben a una causa, no a un país o a una lengua.…seguir leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 3 de noviembre de 2017

María dos Prazeres – Gabriel García Márquez

Título: Doce cuentos peregrinos - Autor: Gabriel García Márquez – Oveja Negra

Título: Doce cuentos peregrinos – Autor: Gabriel García Márquez – Oveja Negra

Barcelona.

Si María dos Prazeres hubiera sabido que 140 nichos del cementerio de Montjüic se derrumbarían, no habría pagado por adelantado su tumba. Tenía setenta y seis años y había sido prostituta desde que su madre la vendió, siendo aún una niña, a un oficial primero de un barco turco que venía de Manaos hacia Barcelona. Aquí la dejó, cerca de la Avenida del Paralelo, “sin dinero y sin idioma”. Uno de los pocos recuerdos que tenía de su lugar de origen estaba relacionado con la inundación del Amazonas en su pueblo; ese día tuvo que ver “los ataúdes rotos flotando en el patio de su casa con pedazos de trapos y cabellos de muertos”. Ella quería ser enterrada lo más lejos posible del agua y nada mejor que el camposanto más alto de la ciudad.

Antes de subir al cementerio de Montjüic hay una colección de carrozas fúnebres, en donde aparte de admirar la solemnidad y pompa de los funerales, queda claro que los estratos sociales no se extinguían con la muerte, por lo menos no a mediados del siglo XIX y ya entrado el XX. Carrozas aclimatadas para proteger al difunto, tiradas por seis, cuatro, dos o un caballo, con acabados en bronce, en plata, con plumas exóticas y de la madera más fina. Las había para ricos, niños, monjas, doncellas y viudas, para no tan pobres y para muy pobres, y se distinguían por sus nombres: Estufa, Grand Doumont, Gótica, Imperial, Blanca, Berlina, Araña; en ellas pasearon por la ciudad al escritor y pintor Santiago Rusiñol y al catalanista Enric Prat de la Riba, sus sepulcros son parte de las rutas artística e histórica del cementerio.

Cementerio de Montjuic

Cementerio de Montjüic en Barcelona

María dos Prazeres —que significa María de los Placeres— no hubiera clasificado en ninguna de las categorías de carrozas existentes por su profesión.…seguir leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 2 de octubre de 2017

Solidaridad y soledad – Adam Zagajewski

Título: Solidaridad y soledad - Autor: Adam Zagajewski – Acantilado

Título: Solidaridad y soledad – Autor: Adam Zagajewski – Acantilado

Polonia

“¿Ya vivimos después del fin del mundo?” Si se recuerda un poco la historia, algunas ciudades han sido destruidas durante las guerras —Alepo, Bagdad, Budapest, Colonia, Dresde, Guernica, Hiroshima, Kabul, Nagasaki, Varsovia—; en nuestro continente muchos países lograron salir de sus dictaduras y han resucitado, aunque hoy Venezuela agoniza. Y Colombia, que estuvo muriendo durante sesenta años seguidos, por fortuna acaba de renacer. Para las personas que viven o vivieron en estos lugares ese es su mundo, allí está toda su vida. ¿Cómo verlo con otros ojos?

Adam Zagajewski, poeta y ensayista polaco, dice que después del fin hay que vivir como si no hubiera pasado nada. Él sabe de lo que habla; su país cuenta con una larga lista de guerras, derrotas, fragmentación de territorios y regímenes políticos totalitarios. Al otro día del fin del mundo sale el sol y “la ropa se seca tendida en las cuerdas blancas y resuena la risa de un niño”. No hablamos de conformismos.  Zagajewski nació en 1945 en Lvov, una ciudad polaca que fue invadida por la URSS en 1944 y anexada a su territorio. Cuando el poeta solo tenía cuatro meses de edad su familia emigró a Gliwice, ciudad alemana que Polonia se había anexado; estaba y no estaba en su país, era un desplazado, un inmigrante en su propio territorio. Hoy Lvov es de Ucrania. Años más tarde estudió Filosofía y Psicología en Cracovia y en los años ochenta, con el régimen comunista instalado en su país, se exilió en Francia y Estados Unidos. En 2002 regresó a Polonia…seguir leyendo en El Cisne: libros y espacios de El Espectador.

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 20 de septiembre de 2017