Y por favor, miénteme – Fernando Araújo Vélez


preprensa caratula y por favor mienteme (L175 GTO 1)

Título: Y por favor miénteme– Autor: Fernando Araújo Vélez – Sílaba

Este texto fue publicado en la revista Letras del Ecuador, Número 207 editada por el periodista Óscar Molina:

“Los poderosos eran poderosos y punto”, dice el narrador en Y por favor, miénteme (Sílaba, 2016) del periodista colombiano Fernando Araujo Vélez. La familia Vila tiene dinero, pero sobre todo poder. Han tomado las decisiones más importantes de la región y del país, desde los inicios del siglo XX. Muchos puestos de trabajo dependen de ellos, y hasta han movido influencias para nombrar presidentes de la República. Estamos en Cartagena de Indias, ciudad del Caribe llena de tradición y contrastes a la vuelta de la esquina. La historia de los Vila, está marcada por el suicidio y las mentiras. Esas que vienen en todo tipo de formatos, las peligrosas que cambian el destino de un país, las piadosas que dejan morir en paz, las propias que sirven para seguir viviendo.

Dionisio Vila, el protagonista, viaja a Estados Unidos a estudiar; él es el hombre de la casa, el heredero, y por lo tanto tiene la responsabilidad de continuar con los negocios, con el emporio familiar. Pero lo que Dionisio quiere realmente es que su prima hermana, Helena, no se case, que sepa de alguna forma que él está enamorado de ella, que lo espere, que él va a hablar con todos, les va a confesar sus sentimientos. Dionisio aprende pronto que sobre el amor y el poder no se discute, por lo menos no con los Vila. El amor es algo que llega con el tiempo y “solo en igualdad de condiciones puede formarse una familia y las condiciones, mijo, son los apellidos, la clase, la educación y los ancestros”, le dijo su madre alguna vez. El poder viene en la sangre y se retiene a cualquier precio. En realidad, casi nada se discute entre ellos, el destino parece escrito.

A veces no es posible vivir con tanta verdad y algunas personas prefieren traspasar el margen de la realidad. Helena Vila Pombo decide ser la dueña de su destino y en la primera página de la novela se encierra en su habitación y no sale. Es el día de su boda, ya está casada. Sus padres, su nuevo esposo y todo el que se siente con alguna autoridad sobre ella, le suplica que salga de la habitación, que ya es una mujer casada, que tiene responsabilidades, que abra, que abra. “No soy libre”, piensa ella, y se refugia en otro mundo. Cada lector elegirá qué tipo de locura padece Helena, cuánta es su inteligencia, cuánta su fortaleza.

Los personajes se interrogan a ellos mismos, escriben cartas que nunca entregan porque son “cartas a la vida”, más que para un destinatario real. Dionisio, en secreto, se imagina llegando a casa, su esposa y sus hijos lo reciben, cenan, comparten conversaciones triviales, un cigarro antes de dormir y la tranquilidad de la noche. “Su anhelo era así de pequeño, pero al mismo tiempo, inmenso”. Pero en vez de esto tiene negocios por los que debe y ha decidido responder. Helena mientras tanto, habla con sus perros, dibuja figuras en los féretros de sus muertos, descubre papeles ocultos por años. Ella es la incertidumbre, un posible “no” difícil de soportar para el protagonista.

Y por favor miénteme FAV

Es Dionisio quien le cuenta a Helena la historia de los abuelos, Margarita Daníes Kennedy y Dionisio José Epifanio Vila de la Barreda Méndez y Bustos, quienes dejaron en la familia una marca de locura que quizás no pueda extinguirse. “En la Colombia de entonces, no se consideraban ni por asomo la posibilidad de que el poder, la soberbia, la arrogancia y la violencia fueran una cara de la locura”. Y detrás de ella, la mentira como táctica para alcanzar cargos políticos, dinero, la libertad y hasta el amor, pero ¿por cuánto tiempo o a costa de qué?

Fernando Araújo Vélez es periodista y editor de Cultura del periódico colombiano El Espectador. En sus textos dominicales de su columna El Caminante se reconoce la voz del narrador de Y por favor miénteme. Una voz original de denuncia que habla de la dignidad, de la envidia, del amor, del tiempo, y de lo que nos hace horrible y hermosamente humanos. También ha escrito libros de no ficción como No era fútbol, era fraude (Planeta,2016) y Pena máxima (Planeta, 1995). En ésta, su primera novela, hay capítulos imperdibles dedicados a la belleza, a la verdad, a la soledad.

Los Vila casi siempre logran comprar el silencio o las declaraciones necesarias, casi siempre logran pisar y hablar más fuerte. Personajes como Roldán, Severo y Henrique, medio hermano de Dionisio, harán lo posible por cambiar el rumbo de los acontecimientos. Y Helena, mientras tanto, será la única capaz de decir la verdad. “¿Quiénes son ustedes, quiénes somos nosotros los Vila?”

© Isabel-Cristina Arenas, Barcelona 26 de febrero de 2017

Anuncios

Comentar este post:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s